Aldea Rural O Mazo

Eu son esto que vexo e que me vei: 
Os Eidos. Uxío Novoneyra


A ALDEA
O grellear da fonte.
O camiño do monte.
Andando e vendo
a miña sombra correndo
a lua nas penas o alento
o pensamento...
Os Eidos, Uxío Novoneyra.


La Aldea do Mazo está situada a 670 metros de altitud en el valle del Pequeno, en plena Sierra del Caurel. Con orientación sur y cerca de un curso de auga, los primeiros habitantes se rodearon de tierras de cultivo, prados de siega y un souto de castaños que hoy disfrutamos. Pero no siempre las gentes del Caurel vivieron en núcleos como este. Hace por lo menos 8.000 años que los primeros habitantes utilizaron las cuevas como refugio o residencia. Luego, los primeiros asentamientos constructivos, los castros, se situaron en lugares inexpugnables y ocupados en garantizar que el oro que salía de esta sierra llegara a Roma. Por último y siguiendo una transición sin roturas, llegamos a las actuales casas rurales, que en base a la aptitud del territorio y a emplazamientos precedentes ocuparon lugares como este.

La Aldea do Mazo siempre estuvo vinculada al río Pequeno, tiburario por el margen derecho del Lor. El propio nombre de "O Mazo" hace referencia al gran martillo que debía trabajarse en la herrería o batán que derivo decenios después en la planta de luz que abasteció al núcleo a principios del siglo pasado. La aldea que aquí se presenta consiste en la rehabilitación de tres antiguas casas de labranza, un secadero de castañas, una albariza, un horno y un gallinero. En total 1.500 metros cuadrados de construciones en los que se respetó la tipología constructiva original, con piedra y la madera como principais materiales. Pero al mismo tiempo no se interrumpió el proceso de avance que siempre caracterizó a este emplazamiento, pues se incorporaron las últimas tecnologías de comunicación y soluciones constructivas modernas.

Cada apartamento es totalmente independiente y desde todos se puede contemplar directamente la naturaleza primigenia del Caurel. Los apartamentos son espacios privados y espaciosos en los que en todos los casos se superan ampliamente las medidas mínimas habituales del sector.  Para los días que lluvia, nieve o que haga mucho frío existe en la Aldea un amplio espacio común cubierto para realizar actividades al aire libre. También se puede abrir a la ventana.